1) Sigmund Freud y la Cocaína
Al principio, el interés de Freud en la cocaína era puramente médico. Escribió algunos artículos sobre sus experiencias con la substancia, diciendo que provocaba euforia unos minutos después de consumirla. Uno de sus amigos, Ernest von Fleischl tenía un terrible hábito hacia el consumo de la morfina. Para ayudarlo, Freud le prescribió cocaína y le dijo que era una alternativa segura. Fleischl se convirtió en adicto, por supuesto, y comenzó a gastar más de 10 mil dólares al mes en la droga. Como buen académico, Freud registró los efectos secundarios negativos (alucinaciones, paranoia, etc.). En 1891, el amigo de Freud se convirtió en la primera persona en morir al mezclar heroína y cocaína. Freud era un usuario menos intenso de la sustancia pero escribió muchísimos artículos sobre la sustancia explicando sus efectos y su “posible” utilidad en el psicoanálisis. Lo que estaba haciendo, por supuesto, era justificar su propia adicción.
2) Andy Warhol y el Obetrol
El Obetrol es una mezcla de anfetaminas y se comercializa actualmente con el nombre de Adderall. Andy Warhol tomaba este medicamento a todas horas y no es difícil explicar algunas de las obras de este artista bajo la luz de su adicción a este poderoso estimulante.
3) Miles Davis y la Heroína
Miles estuvo “enganchado” a la heroína por cerca de 4 años, pero se las arregló para salir del atolladero tras haberse inspirado en el ejemplo de Sugar Ray Robinson
